| |
El valle
de Pedro González hipnotiza. Tanto, que
ha hechizado a unos cuantos. Tal vez por
el encanto del pintoresco caserío –
inmune al paso del tiempo -, a la
placidez de sus paisajes o a la
amabilidad de su gente. Pero lo cierto
es que la lista de foráneos convertidos
en residentes, es extensa y diversa.
Tamaño poder de atracción que ejerce
este pueblo. Y justamente en este
rincón margariteño, hace nueve años
abrió sus puertas la posada turística
Arimacoa: una casona de estilo colonial,
típica de la zona, acondicionada para
complacer las necesidades de los
viajeros que ansíen pasar unos días de
playa y descanso. Sus anfitriones
quieren que los visitantes se sientan a
gusto. Por eso, el hospedaje posee áreas
comunes para guisar, hacer parrilla,
bañarse en la piscina tipo jacuzzi y
hasta ver películas en un pantalla
plana. “Aquí el huéspedes se siente como
en su casa” explica Luis aguilera el
gran artífice de este alojamiento. En
sus cuartos han dormido participantes a
los seminarios dictados por el centro
tashigar norte, uno de los principales
puntos de encuentro de la comunidad
dzogchenen el mundo, seguidores de
Rimpoche Chogyal Namkhai Norbudel,
budismo tibetano. Cuando decidieron
convertir esta casa en posada, trataron
de preservar el diseño propio. Por
ejemplo: el tradicional piso de cemento,
las hermosas columnas, los techos de
teja y caña brava, los amplios
corredores, los tres patios etc. .Una
casa donde los recuerdos están a flor de
piel. Una colección de objetos antiguos
y bellas pinturas margariteñas son la
combinación perfecta para disfrutar
El Valle de Pedro González se encuentra
en la parte norte de Margarita, los
indios Guaiqueríes lo llamaban Arimacoa,
que significa tierra de las joyas, pues
cuenta la historia que cerca de ese
poblado se realizaban preciosas figuras
con cerámica, sin embargo, hasta ahora
no se han encontrado rastros de aquellas
obras. El capitán Pedro González
Cervantes se llevó a estas tierras, a
todos aquellos que huyeron de la furia
del tirano Aguirre. Con ellos fundó
cultivos, a fin de darles empleo, estas
personas, a su vez, formaron sus
familias e hicieron crecer el caserío,
de allí quedó el nombre que tiene
actualmente este sitio del municipio
Gómez. Algunos le atribuyen el nombre al
patrono San Pedro González Telmo, traído
por Don Juan Manzanillo, predicador de
la orden de Santo Domingo, pero el
pueblo había sido fundado antes de la
llegada de la imagen. En nuestro días,
Pedro González conserva gran parte de
sus tradiciones, entre ellas, la
fabricación de los mapires. Además,
cuenta con una bahía hermosa, tranquila
e ideal para el descanso, llamada
Zaragoza. |
|